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PON
A PUNTO TU TABLA.
Lo suyo sería que cada día
encerásemos y revisásemos nuestra tabla, para no llevarnos
ningún susto o, simplemente, para prevenir… pero con hacerlo
de manera continuada será suficiente. Ahora bien, si te acostumbras
a hacerlo cada día, ¡mejor que mejor! Tu tabla andará
fina como la seda, mientras que otros tendrán que “remar”
en el plano que hay para llegar al park.
Lo primero que hay que saber es el kit de
para la puesta a punto:
- goma para óxidos y lima
- trapo y disolvente
- rasqueta de plástico y de metal
- cera
- cófix (o P-Tex)
- plancha
- cepillo (opcional)

El encerado.
La finalidad de encerar la tabla es conseguir una suela ágil,
dotándola de una capa de sustancias a base de parafinas que eviten
en la medida de lo posible que se reseque. El sistema más eficaz
es el de la lubrificación en caliente (con plancha o enceradora),
aunque también existe la posibilidad de realizar el encerado
con ceras líquidas de fácil aplicación en frío.

Si tu tabla no tiene desperfectos
y tan solo vas a encerarla, recuerda que:
1. Primero deberás
limpiar la superficie con detalle utilizando un cepillo y un limpiador
de cera, a continuación espera unos 10-15 minutos hasta que quede
complemente seco.
2.
Con la plancha caliente, acerca la barrita de cera para que se vaya
derritiendo y deja que la cera gotee poco a poco sobre la base de la
tabla. Al principio te costará calcular la cantidad de cera a
aplicar, piensa que no es necesaria mucha cantidad ya que luego quitarás
una gran parte.
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3.
Con la plancha en la mano, comienza a extender la cera a lo largo de
la superficie de la tabla (de atrás hacia delante) poniendo especial
atención al contacto de la plancha y la superficie, ya que un
excesivo calor podría llegar a dañar la estructura interior
de la tabla. Extiende la cera con suavidad.
4.
Para conseguir un óptimo resultado, asegúrate de que la
cera penetra por toda la superficie. Puede ser que esté muy seca,
en tal caso serán necesarias varias pasadas. Si observas que
empieza a salir humo de la cera es que la plancha está muy caliente,
por lo que tendrás que bajar un poco la temperatura.
5.
Una vez que hayas extendido la película de cera por toda la superficie
de la tabla hay que esperar a que se seque.
6.
Retira el exceso de cera con una rasqueta (hasta que quede una capa
homogénea y lisa) y a continuación con un cepillo repásala
hasta que quede suave.

El lijado
o afilado de cantos.
Unos cantos en buen estado te proporcionan adherencia con hielo y facilitan
el control de la velocidad, si quieres que tu tabla sea realmente efectiva
es fundamental que cuides el estado de sus cantos. Para afilarlos tú
mismo.....
1. Coloca la tabla de
forma estable (con la ayuda por ejemplo de los gatos) con la suela hacia
arriba.
2.
Comienza afilando la parte inferior de los cantos, para ello utiliza
la lima con cuidado de forma paralela a la suela para evitar arañazos
en su superficie
3.
Una vez afilada la parte inferior de los cantos, hay que afilar los
lados. Para ello necesitas una escuadra de afilar (de 90º para
tablas de freestyle, freeride y alpinas, y de hasta 85º para tablas
de competición). Pasa la escuadra por todo el canto de forma
continua, hasta que quede uniforme. Si la tabla es de freestyle se redondean
los extremos de los lados.
4.
Para finalizar debes eliminar las posibles rebabas (puedes usar por
ejemplo una goma sintética) y redondea con la lima las protecciones
de la punta y la cola.
El limado del borde de la base solo será necesario si tuviera
algún desperfecto, en cambio el borde del canto debe ser limado
regularmente.
Por último un pequeño consejo,
es posible que los cantos se oxiden (sobre todo si transportas la tabla
en el techo del coche, a consecuencia de la sal anticongelante) por
lo que resulta recomendable secar la suela después de surfear
y transportarla en una bolsa. |
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